Sobrecarga de acrónimos: mantener a las personas al frente de la tecnología

enero 4, 2019
Salt Lake City, UT

Sobrecarga de acrónimos: mantener a las personas al frente de la tecnología

B2C, B2B y M2M son siglas con las que la mayoría de nosotros estamos familiarizados, pero hay otra que la tecnología parece estar eliminando lentamente, y es P2P, o de persona a persona. Especialmente en nuestra era de IOT (Internet de las cosas), estamos tratando de depender tanto de la tecnología para educarnos y permitirnos hacer la menor cantidad de trabajo e investigación, incluidas las interacciones sociales, que podamos olvidar la parte más importante de la tecnología: las personas detrás de ella y las personas a las que sirve.

Dado que los bufetes de abogados dependen en gran medida de los proveedores de tecnología para ayudarlos con sus procesos diarios, puede ser fácil pasar por alto el verdadero valor de la interacción humana. Dado que nunca seremos robots completos, debemos recordar que el elemento vital de cualquier negocio incluye a personas reales que se ganan la vida de verdad y que trabajan arduamente para asegurarse de que los bufetes de abogados tengan las herramientas para atender a sus clientes de la manera más efectiva posible. La tecnología y el software nunca podrán reemplazar verdaderamente el valor de una reunión individual con un cliente. Esa reunión será grabada, transcrita, almacenada, analizada, referenciada, editada e impresa a través de sus proveedores de software, pero sus impresiones, sentimientos, actitudes e interacciones serán muy personales y su efectividad como persona y abogado dependerá de si o no ese cliente vuelve a ti.

Sin socavar el valor de la tecnología eficaz en la oficina, es importante señalar que las interacciones y la colaboración continuas dependerán en gran medida de la tecnología; pero las impresiones e interacciones iniciales no se pueden alterar ni determinar ni siquiera con la mejor tecnología del mundo. A medida que nos embarcamos en 2015, destaquemos la tecnología y cómo hace que nuestra vida sea más fácil de administrar y que nuestro negocio sea más rentable. Pero, también reflexionemos sobre las personas que nos aportan esa tecnología y nuestros clientes que confían en ella y cómo podemos servirles mejor como personas y no como activos.